lunes, 26 de septiembre de 2011

Malas influencias


Aquella noche Rudolf organizaba una fiesta en su casa. Vendrían el concejal Crimson y esposa, el matrimonio Mccoy con su retoño Michael, y la amabilísima señorita Pickles con su caniche. A las 5, con mucha puntualidad, estaban allí todos los invitados. Rudolf invitó a sus amigos a entrar en la casa y les enseñó toda la colección de piezas de caza que tenía colgadas por las paredes.


-Este majestuoso ejemplar lo cacé hace no muchos años, en la finca de mi primo...


-Este otro, como podéis ver, llama la atención por su prominente cráneo. Por eso lo he puesto encima de la chimenea: para que resalte más...


-Este de aquí es el primero que cacé, con dieciséis años. Le tengo un cariño especial...


Mientras mostraba sus trofeos todos asentían satisfechos, dando signos de aprobación. La mujer de Rudolf sacó té para todos y se sentaron a charlar agradablemente junto al fuego. El concejal y su mujer se sentaron al lado de Rudolf en el sillón grande, y el matrimonio Mccoy en un sofá contiguo. La señorita Pickles pidió permiso para subir a su adorable caniche al sofá y a Rudolf le pareció bien, así que lo puso sobre sus rodillas y empezó a acariciarlo suavemente.

Estaba siendo una velada estupenda, todos sonreían y, además, Rudolf estaba de un humor espléndido, contando anécdotas graciosas y haciendo las veces de anfitrión, cosa que le agradaba sobremanera. El querubín de los Mccoy llevaba toda la tarde callado, y Rudolf, que había oído hablar de la sagacidad del pequeño, estaba un poco extrañado de ese comportamiento. Con el afán de romper el hielo, comenzó a hablar con él.


-Bueno, pequeñín, te veo muy callado. Tus padres dicen que eres un chico muy listo, ¿qué te parecen mis trofeos?¿te gustan?


-No me gustan, Señor Rudolf.


Rudolf le miró extrañado y todos rieron políticamente, como diciendo “¡mira qué gracioso el niño!”.


-¿Y eso por qué? A mí me parecen muy bonitos y les tengo mucho cariño.


-Es que hay algo que no entiendo, señor Rudolf.


-¿Y qué es lo que no entiendes, hijo mío? -Rudolf estaba empezando a sentirse incómodo con la conversación, pero intentaba mantener las apariencias.


-No entiendo cómo puede tener cariño a algo que usted mismo ha matado. Es como si un asesino guardara los cadáveres embalsamados de sus víctimas y se los enseñara a sus amigos, ¿me entiende?


Rudolf soltó una carcajada sarcástica.


-¿Pero de dónde han sacado a este chico?


El matrimonio Mccoy aguardaba callado y rezando para sus adentros que su hijo no siguiera hablando. De aquella fiesta dependía que a Norman Mccoy le ascendieran a director de personal en la empresa de productos cárnicos de la que Rudolf era dueño.


-No le haga caso, señor Rudolf, es sólo un niño...


-No se preocupe, Norman, quiero escuchar lo que tiene que decir. -dijo Rudolf, que estaba contrariado, pero a la vez sentía curiosidad por el chico- Vamos, pequeño, suéltalo.


-A lo que me refiero, señor Rudolf, -continuó Michael- es que usted se cree muy civilizado, pero no es más que un salvaje que mata por placer, además de ser un exhibicionista. Nos invita a todos a un té mientras nos enseña cabezas de animales muertos y cree que eso es tener el gusto muy refinado. Si le digo la verdad, preferiría estar con unos mendigos bebiendo agua de las alcantarillas y calentándome las manos con el fuego de un bidón que estar discutiendo con usted acerca de esto...


Rudolf, perdiendo la paciencia, se levantó de un salto.


-¡Ahora sí que se ha pasado de la raya! Señor, Mccoy, voy a tener que rogarle que haga callar a su hijo.


El señor Mccoy cogió al pequeño, se lo llevó al hall, y le dio unos cuantos azotes con la zapatilla. Cuando volvieron, Michael estaba de lo más callado. Se sentó en el suelo y se dedicó a contemplar la conversación de los mayores que, después de un ligero tentempié, dieron cuenta de dos botellas de Chateau Latour. Un rato después ya estaban bastante achispados, la noche se estaba animando de nuevo y se había olvidado casi por completo el incidente. En un momento dado, el concejal Crimson observó, para gran regocijo, que el pequeño Michael se estaba portando muy bien y estaba muy calladito. Pronto se dieron cuenta de que ni siquiera estaba en el salón.


-No se preocupen, queridos amigos. Estará jugando.-Dijo tranquilizadoramente Rudolf, y acto seguido añadió- He de reconocer que su hijo, señor Mccoy, es un poco entrometido, pero estoy seguro de que tiene un gran corazón, como su padre.


-Gracias, Señor Rudolf, ¡usted me halaga!


Todos rieron y se dispusieron a hacer un brindis por aquella velada tan estupenda. El concejal comenzó un discurso sobre la moralidad y el buen trabajo de los hombres de bien como el señor Rudolf, cuando entró el Pequeño Michael con una bandeja de plata de las que había en la cocina, actuando como si fuese un camarero.


-¡Qué gracioso!-Dijo la señora Crimson.


-¡Realmente es un chico estupendo! -añadió la señora Pickles.


-¡Qué diantres!¡Brindemos por el chico! -exclamó el concejal, estusiasmado.


El pequeño Michael se puso en frente de la hoguera con su bandeja, causando mucha expectación entre los presentes.


-Señor Rudolf... he estado pensando en lo que dijo usted antes y he llegado a la conclusión de que tiene usted razón. Por eso le he traído un regalo para que usted me perdone. Espero que le guste...


El matrimonio Mccoy no cabía en sí de gozo, miraban a su hijo casi con las lágrimas saliéndose de sus ojos. Rudolf sonrió, satisfecho por haber sido tan buena influencia para el chico. La señora Pickles se acariciaba a sí misma, emocionada. El pequeño Michael levantó la bandeja. Había algo dentro pero estaba tapado por un gran paño y no se podía ver lo que era.


-¡Venga, chico, enséñanoslo! -bramó burlonamente Rudolf, que ya sentía el calor del vino subiendo por sus mejillas.


En ese momento, el pequeño Michael levantó el paño de la bandeja y todos pudieron ver lo que había dentro: era la cabeza decapitada del caniche sobre un charco de sangre negruzca, con la lengua colgando hacia un lado.


-¿Le gusta, señor Rudolf? ¡Es para su colección!

viernes, 23 de septiembre de 2011

Más allá del fracaso


25 julio 2011, para Ángel Vallejo


¡Escucha!

La prosperidad vendrá a buscarnos algún día
brindaremos con copas llenas
y nos reiremos del sufrimiento pasado.
El fracaso nos parecerá una broma
seremos viejos decrépitos y satisfechos
miraremos nuestras cicatrices con cariño
y una nostalgia risueña
invadirá nuestros corazones.

¡Escucha!

La lucha es nuestro único camino
hemos nacido para ser guerreros
para escupir palabras contra el viento
para plantar semillas en terreno baldío.
Por eso te digo, amigo mío,
que la desesperación se marchará
igual que vino;
tú serás director y yo, poeta:
se cumplirá nuestro destino.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Me la suda...


Me la suda si estás enfermo

me la suda si tu madre te ordenó hacer un recado

me la suda si tienes que pasar el cepillo por tu piscina

me la suda que quieras ser grande y te sientas pequeño.


El tamaño no es lo importante.

El tamaño es simplemente inevitable,

cada uno juega con lo que tiene:

acostúmbrate porque el juego funciona así,

no existe ningún secreto,

no hay fórmula mágica,

los genios no se despertaron un día siendo genios,

tu polla no va a crecer milagrosamente,

el amor de tu vida no va a ir a buscarte a tu casa,

no te van a premiar por ser capaz de algo

sino por intentarlo.


Y te voy a decir algo que debías saber

desde hace mucho tiempo:


La recompensa del cobarde es una patada en el culo.


viernes, 22 de julio de 2011

Lo místico de lo mundano (conversaciones sin principio ni final)

Para Sofía y Mahimi.



Un aire nuevo:

no para respirarlo
sino para vivirlo.


Gonzalo Rojas



La guerra de los sexos
la locura cuando se cuela en tu casa
llevarte bien con tu neurosis
el jabón de fregar
lo delicioso de la incertidumbre
un buen corte de pelo
los Gyspsy Kings en una estación abandonada
follar y dejarse de tonterías
gente inaguantable (pero, al fin, memorable)
hacerse otro
una fiesta de raveros surcando los canales de Amsterdam
(y las gogós en una lancha adicional)
muchos fotógrafos
lo onírico del recuerdo
decir lo que piensas sin pensar lo que dices
(y que no importe)
recordar cuando el abandono vino a buscarte
y no le abriste la puerta
las pasiones absurdas como los celos
o el miedo a perder el miedo
las tortas de arroz con sésamo
el agua bendita en el tercer estante a la derecha
afirmar preguntando
ver crecer la semillas
conocer
reconocer
despistarse
olvidar
encontrar
la gallina de los huevos de oro
la conspiración extraterrestre
la revolución
las sardinas con chopitos
el insomnio marrón
el placer de mirarse a los ojos
el placer de ser por y para los demás
de amar y ser libre a pesar de todo.

lunes, 4 de julio de 2011

3429



"El suicidio, primera causa de muerte externa este año en España" La Vanguardia, 4 de julio de 2011

3429. A través de ventanas y acantilados, con cócteles de bárbituricos o simplemente dejando el gas encencido, ahorcándose, electrocutándose en la bañera, cortándose las venas, pegándose un tiro en la boca. 3429 almas en pena. 3429 que tiraron la toalla. 3429 que dieron su última llamada de atención para no ser olvidados; pero aun así serán olvidados. Solo se recuerda un número en el periódico, algo para entretenerse mientras uno toma el café por la mañana antes de irse a trabajar. Pero en realidad es triste, muy triste. Reúne a 3429 personas en una plaza a que se quiten la vida así, sin más. Cada uno con su utensilio o su método, de la manera que más le guste, pero ojo, sin connnotaciones políticas ni mierdas de ésas. Nada de reivindicaciones ni discursos demagógicos, simplemente irse todos “pal otro barrio” como quien dice, como estos japoneses que quedan por internet para suicidarse cada uno en su casa, tranquilamente.

Pero, ahora fuera de coña, deberíamos preocuparnos, preocuparnos mucho por esta situación. Este año se han quitado la vida 3429 personas solamente en España, ¿cómo es eso posible?¿cómo hay tanta gente luchando por sobrevivir y tanta otra que hace todo lo contrario?¿qué pasa si el año que viene son 4500, y al siguiente 8000? Es la enfermedad de la desidia y la desesperanza, la depresión, la sensación de vacío, de inutilidad. Sé más o menos de lo que hablo: he padecido esos síntomas durante años y los sigo padeciendo de vez en cuando. Se podría decir que lo llevo escrito en mis genes; en mi familia hay un largo historial de autodestrucciones varias y es normal que cuando vea la cantidad absurda de almas que se han volatilizado voluntariamente durante el año, me sienta tocado por ello.

Sin embargo, para la opinión masiva, esto es (de momento) una curiosa anécdota. Es mucho más trágica la noticia de los 4 militares colombianos que han muerto en un accidente de helicóptero sirviendo a la Madre Patria (española, claro), los setecientos y pico asesinados de ETA a lo largo de nosecuántos años, el desastre del 11 S (o del 11 M, escojan el que más les guste), o que al jugador de fútbol de turno le dio un paro cardiaco en un partido de tercera división. No es mi afán desmerecer la muerte honorable de la gente, ni ninguna tragedia o desgracia. El que la tiene cerca la siente más, es así de simple. Lo que quiero destacar es que el suicidio (que no la inmolación o la eutanasia por una enfermedad terminal), el suicidio sin más no se puede manipular políticamente, y por esto mismo no es interesante para los políticos y prensa en general.

El que se suicida se suicida porque no ve futuro. Y no ver futuro en la existencia es un fatal síntoma que nuestra sociedad está mostrando cada vez más. No paro de escuchar en las conversaciones de la gente, “está todo inventado”, “ya no podemos hacer nada nuevo”, “el mundo está estancado” y yo me callo y pienso para mis adentros que toda esa gente se equivoca, o al menos quiero pensar así. Por eso veo a estos del 15 M o democracia real y, aunque no comparta gran parte de su ideario y la moralina que desprenden, me infunde una pequeña esperanza en que algunos creen todavía en la vida en el más acá. Recuerdo que una vez leía un artículo sobre un escritor (del que ahora no recuerdo el nombre) que defendió toda su vida el derecho al suicidio. Yo no voy a decir ni una cosa ni la otra: tan sólo que aquel aclamado escritor “suicidista” se murió de viejo. Saquen conclusiones...


Así que desde aquí todo mi ánimo a los suicidas del mundo. En vuestro caso la excepción confirma la regla: dejad para mañana lo que podáis hacer hoy.

sábado, 25 de junio de 2011

A vueltas con la revolución (o pensamientos de un lobo vegetariano)


Vamos a hacer un campeonato a ver quién es más revolucionario. Si no eres tan revolucionario como yo ya no eres mi amigo. Me haces sentir acomplejado por no ser tan revolucionario como tú. Si fueras verdaderamente revolucionario llevarías la chapita de la revolución en tu jersey o, por lo menos, la pancarta de la revolución en tu perfil de facebook. Mi canción de la revolución es mucho más revolucionaria que la tuya aunque yo no pudiese estar en la revolución porque tenía un resfriado. Hay que hacer pancartas de la revolución y llevar todos un paraguas del mismo color (color revolución, preferiblemente) para que se vea que somos la revolución. Hay que meterse en facebook y darle a “me gusta” en Spanish Revolution (a Mark Zuckerberg le encanta) o comprar un iphone para actualizar el estado de la revolución cada cinco minutos. Esto van dos revolucionarios y hacen un consenso, pero uno muere atragantado por un hueso de aceituna. Hagamos millones de propuestas revolucionarias y leámoslas por los siglos de los siglos: creemos el dogma del futuro que oprima a las generaciones venideras para que puedan hacer sus propias revoluciones. Mi abuela es más revolucionaria que mi hermano pequeño, pero él tiene más futuro que ella (es una cuestión de simple matemática). Hay que hacer las cosas por la causa sin pensar en el efecto, ¿quiénes son los verdaderos revolucionarios, los que empiezan la revolución o los que la siguen cuando los primeros abandonan? Revolución + Revolución / Revolución = Revolución.


Las ovejas por fin han abierto los ojos y quieren dirigir ellas mismas su rebaño.


Yo soy un lobo que se hizo vegetariano y mira a las ovejas con simpatía (y les desea suerte).

lunes, 20 de junio de 2011

El Horóscopo cabrón del Maestro Escroto


Consulta tu futuro con el horóscopo del reputado Maestro Escroto ¡Sin censuras ni faltas de ortografía!



Capricornio:

No te preocupes, te va a costar pero pillarás cacho: no hace falta que te pintes los labios como un putón. El alcohol no te sienta bien, pero si haces que los demás se emborrachen tendrás más posibilidades. Descubrirás quiénes son tus verdaderos amigos: nadie.


Leo:

Te duchas más a menudo y eso es bueno. Te irá bien en tu trabajo, y todo sería perfecto si tu novia no estuviese pensando en follarse a todo tu bloque. Encontrarás una china debajo de tu cama y eso te hará feliz por un rato. Incertidumbre.


Cáncer:

¡Felicidades! La recompensa que llevabas tanto tiempo esperando por fin ha llegado. Te la mereces, pero no te flipes demasiado. El amor llamará a tu puerta. Un consejo: no le des las llaves de tu casa.


Aries:

Ese look afeminado te sienta bien, pero ten cuidado a ver si al final vas a ser bujarra. Recuperarás viejas amistades; tu mejor amigo te robará una gorra pero te harás el despistado. Ten cuidado con los caprichitos. Agasajos.


Libra:

Tu exmujer se te aparecerá en sueños y te cortará la polla, y tu vecina de arriba intentará ahorcarse en tu balcón. Por lo demás, tendrás una semana completamente normal. Éxitos.


Piscis:

Saturno te subyuga. Descubrirás que estás más solo que la una y que eres un enfermo mental sin remedio. Esto te dará una inesperada energía para estafar a todo el que te encuentres y una extraña obsesión con las violaciones y los secuestros. Encuentros inesperados.


Tauro:

No tomes decisiones unilaterales. Tu estilo de vida precario puede afectar a una sociedad enferma y enajenada. Encontrarás el amor de tu vida en una manifestación, pero se te pasará después del orgasmo. Consensuarás algo.


Escorpio:

Eres mucho más feo y capullo de lo que crees. Puede que tu novia siga enamorada de un simio, pero como tú le bailas el agua se quedará contigo. Cambia de peluquero: puede que él sea tu peor enemigo.


Sagitario:

No te preocupes: tu novio es más rancio que un yogur caducado, pero en el fondo te quiere con locura. Recuperarás tu independencia con un nuevo trabajo. Prosperidad.


Virgo:

Limpiar retretes no es el trabajo de tus sueños. Sin embargo, empezarás a valorar otros aspectos positivos de la vida, como la suerte de poder pagar el alquiler de tu piso de 30 m2. Cambia de ropa interior: te hará bien.


Geminis:

Se espera mucho de ti. Perderás el miedo, pero no dejes de estar atento. Si te descuidas puedes convertirte en un gilipollas de los que siempre criticas. A ver si te mojas un poquito con los demás que siempre estamos igual. Viajes.


Acuario:

Tómate unas vacaciones. Comer todos los días con tus suegros puede no ser recomendable. Encontrarás un trabajo de mierda y estarás contento con ello. Desparasita a tu perro y cambia el aceite al coche: tu vida depende de ello.