viernes, 25 de abril de 2008

Vómito con dedicatoria

A veces me siento
Como un cachorro indefenso
Sobre todo cuando llama mi tía
Y me interroga
Con esa voz de vieja bruja
Y luego ríe
Con una risa malévola y sarcástica
Al enterarse de que quiero ser artista
Ríe y me anima
Como el buen cristiano que anima a un hereje
A seguir caminando hacia la hoguera.

Entonces cuelgo el teléfono
Siento una enorme angustia
Se me revuelve la cena...

¡Cómo odio a esa vieja puta!
¡Cómo odio su risa seca y falsa,
Su aire desaprobador,
Su falsa lástima por mí!

La escupiría en la cara mil veces
Mil veces la haría arrastrarse
Y limpiar los zapatos de sus sirvientes
Pero lo que más me gustaría
Es que aguantara viva
Para ver cómo me salgo con la mía.

Juro que cuando vomite esta noche
Me acordaré de ella.

2 comentarios:

la tierra de los sueños inconexos dijo...

Paciencia. Con esfuerzo y confianza todo llega. Y seguro que cuando llegue tu momento no te acordarás de la gente que no creía en ti. Sólo disfrutarás. Sigue tu camino.

Carlos Antonio López Martínez-Santos dijo...

Con la belleza no se come!

http://dondeestablas.blogspot.com.es/2011/10/un-poema-de-angel-gonzalez.html